Press Checks: Cartucho en Recámara y Comprobación de la Recámara

We’re not entirely sure what this article is about, to be honest. But from the pictures we imagine Press Checks. We love Latina MILFs with a fierce and terrible love, but only a couple speak Spanish, and Hernandez (the one guy who could almost translate for us here in los Estados Unidos) is so old he has to squint really hard at the screen and sound the words out loud. So, you’re going to read it in Spanish. Sorry about your luck. This article comes to you from Jorge Tierno Rey, courtesy of Tactical Online via EBdT2 (Tiro Táctico). Note that this piece is written in castellano  rather than the Spanish you might be used to on this side of the Atlantic. Hasta la taco. Mad Duo 

Press Checks: Cartucho en recámara y comprobación de la recámara

Jorge Tierno Rey

En sendos artículos anteriores ya se abordó lo relativo a las normas de seguridad con las armas de fuego, por una parte, y a las condiciones de porte o estados de alistamiento de una pistola, por otra parte. Ambas cuestiones no se encuentran tan íntimamente relacionadas como cabría esperar dado que las normas de seguridad se aplican siempre, sin importar la condición de porte del arma.

Existe la falsa creencia de que un arma SIN cartucho en recámara, es decir, en condición 3, resulta más segura que un arma CON cartucho en recámara, es decir, en condición 1 o 2. Sin embargo, las descargas involuntarias no entienden de condiciones de porte y se producen tanto entre aquellos usuarios que portan cartucho en recámara como entre los que NO.

ACLARACIÓN: las condiciones de porte o estados de alistamiento se definieron originalmente para pistola pero en realidad son de aplicación a cualquier arma de fuego. De esta forma, cualquier arma de fuego se encuentra en condición 1 si existe un cartucho en recámara y el arma está montada (amartillada o aguja pretensada) y se encuentra en condición 3 si no existe cartucho en recámara pero sí hay un cargador municionado en el arma. La condición 2 implica que existe un cartucho en recámara pero el martillo está abatido o la aguja percutora destensada, por lo que no sería de aplicación a aquellas armas de fuego que no permiten abatir el martillo o destensar la aguja percutora con un cartucho en recámara, es decir, aquellas armas que no disponen de un botón o palanca de desamartillado, como puede ser el caso de una pistola Glock o un fusil de asalto (HK G36, por ejemplo).

Desde luego un arma SIN cartucho en recámara no puede dar lugar a descargas involuntarias, del mismo modo que un coche sin batería no puede arrancar involuntariamente. Esto resulta tan cierto como que no se puede hacer uso de forma inmediata de un coche sin batería ni de un arma sin cartucho en recámara, pero ni involuntaria ni voluntariamente, de tal modo que habrá que conectar la batería o introducir un cartucho en recámara previamente para poder hacer uso del coche o del arma. Pues bien, resulta tan absurdo tener el coche aparcado con la batería desconectada como portar un arma sin cartucho en recámara. La mejor forma de evitar que un coche arranque involuntariamente consiste en no girar la llave en el contacto del mismo modo que la mejor forma de evitar la descarga involuntaria de un arma consiste en no presionar el disparador. Así de sencillo y así de difícil en algunas ocasiones.

Existe un miedo infundado a portar un arma CON cartucho en recámara, más infundado aún al tratarse de una pistola que viaja totalmente protegida en su funda sin que exista la posibilidad de presionar el disparador. Pero es que llegado el caso de necesitar hacer uso del arma no quedará otro remedio que introducir un cartucho en recámara, con la consiguiente pérdida de tiempo, por lo que ¿de qué sirve portar una pistola en su funda sin cartucho en recámara si siempre que se pretenda utilizarla será imprescindible introducirlo previamente y entonces nos encontraríamos en la misma situación que si la pistola ya se portara en su funda con un cartucho en recámara? Téngase en cuenta que cuando la pistola sale de su funda ante una agresión inminente o potencial será para utilizarla y ese no es el mejor momento para perder el tiempo.

KHTW

Lo cierto es que mientras algunos se cuestionan o temen portar el arma CON cartucho en recámara, otros son obligados a hacerlo así, por ley se podría decir. Este es el caso de los vigilantes de seguridad privada con arma, que se ven obligados no a llevar un cartucho en recámara si no 6, ¡y sin seguro de aleta! (seguro manual), ¡con dos cojones! ¿Quiere eso decir que se producen más descargas involuntarias? (en un revólver cada recámara lleva un cartucho, de ahí que se porten 6 cartuchos en recámara, tantos como recámaras lleva el tambor).

Como se decía al principio, las normas de seguridad con las armas de fuego son independientes de las condiciones de porte. No solo eso sino que además las descargas involuntarias son independientes de las condiciones de porte. Entre lo que sí suele existir una íntima relación es entre las descargas involuntarias y el incumplimiento de una, varias o todas las normas de seguridad, especialmente la primera: trata todo arma de fuego como si estuviera “siempre cargada”, lista para abrir fuego. Aunque no dispongo de datos concretos, me consta que unas cuantas descargas involuntarias se producen por creer que el arma “no estaba cargada”, por lo que ¿qué más da si el arma se porta con o sin cartucho en recámara? No sé si me explico. Así que yo creo que quizás si siempre se llevara cartucho en recámara nunca se pensaría que el arma no está cargada, por lo que se podrían evitar situaciones desagradables, e incluso fatales, del tipo “pensé que no estaba cargada”, que será más probable que se den entre aquellos que nunca (o eso creen) llevan cartucho en recámara.

Una de las situaciones en las que no es extraño que se produzca una descarga involuntaria (recuerdo haber presenciado al menos dos descargas involuntarias de este tipo, sin lesiones personales afortunadamente) es en el momento de comprobar la recámara para asegurarse que está vacía antes de depositar el arma en el armero o entregársela a o recibirla de un compañero durante el relevo de la guardia. Resulta irrelevante si el arma se porta con o sin cartucho en recámara, la cuestión es que el propio procedimiento habitual y tradicional de comprobación de la recámara contribuye a tal circunstancia cuando el usuario del arma no actúa correctamente; basta alterar el orden de un sencillo paso para que se produzca una descarga involuntaria.

El procedimiento habitual y tradicional de comprobación de la recámara consiste en los siguientes pasos:

1. extraer el cargador,

2. montar el arma y retener el cierre o la corredera atrás para mantener la recámara abierta,

3. comprobar que no hay ningún cartucho en la recámara (ver y tocar),

4. liberar el cierre o la corredera para cerrar la recámara,

5. disparar ¿en vacío?,

6. introducir el cargador en el arma.

Este procedimiento presenta varios problemas. El primero radica en que sólo resulta válido para comprobar que la recámara está vacía, y no llena con un cartucho. Además se hace difícil aplicar el procedimiento a oscuras, sin poder ver la recámara. El hecho de tener que extraer el cargador plantea otro problema, porque hay quien se puede liar. Pero el principal problema con este procedimiento se refiere a la alteración del orden del último paso, cosa que pasa, lo que da lugar a una descarga involuntaria cuando se aplica así el procedimiento:

1. extraer el cargador,

2. montar el arma y retener el cierre o la corredera atrás para mantener la recámara abierta,

3. comprobar que no hay ningún cartucho en la recámara (ver y tocar),

4. introducir el cargador en el arma,

5. liberar el cierre o la corredera para cerrar la recámara,

6. disparar ¿en vacío?…¡BUM! [note: Hernandez assures us this is either the Spanish word for Boom! or “lets have anal sex“], no era en vacío.

Inadvertidamente se puede llegar a introducir el cargador antes de liberar el cierre o la corredera, por lo que entonces el cierre o la corredera introducen un cartucho en recámara al ir hacia delante y se produce un disparo al presionar el disparador por creer que la recámara está vacía (vulneración de la norma número 1, “pensé que no estaba cargada”), ¡BUM! Nadie cuestiona que no sea culpa del propio usuario, pero si se quiere evitar esta circunstancia lo suyo es que el arma se deposite o entregue siempre con la recámara abierta y sin cargador y en el caso de aplicarse el procedimiento anterior de comprobación de la recámara no se presione el disparador aunque se crea que es en vacío, es decir, que se cumplan las normas de seguridad. En caso de querer disparar en aplicación del procedimiento hay que asumir que no es en vacío (norma número 1) y hacerlo apuntando en una dirección segura (norma número 2), normalmente dentro de un dispositivo atrapabalas.

Este procedimiento tradicional de comprobación de la recámara podría denominarse administrativo, en negativo, en vacío, de seguridad, o de cualquier otro modo, para diferenciarlo de otro procedimiento (más bien técnica) táctico, en positivo, de combate, o como se quiera llamar, más comúnmente conocido en EE.UU. como press check, creo entender que porque para comprobar la recámara se presiona para abrirla. No recuerdo con certeza dónde lo aprendí por primera pero juraría que fue al leer El Libro de Dos Armas de Tiger McKee.

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El Libro de Dos Armas, Tiger MckeeEl procedimiento tradicional sólo permite comprobar que la recámara está vacía y la técnica del press check permite comprobar que la recámara está llena, es decir, que hay un cartucho en la recámara, que resulta precisamente de lo que uno quiere asegurarse en el caso de tener que hacer uso del arma. Imagínate lo ridículo, y peligroso para ti, que sería creer que tienes un cartucho en recámara y en el momento de ir a repeler una agresión escuchar un ¡CLICK! en lugar de un ¡BUM! ¡Más te vale asegurarte de que realmente hay un cartucho en recámara!

Escuchas disparos en el interior de un edificio y vas a entrar para hacer frente a la amenaza y tratar de incapacitarla. Tanto si portas tu arma con cartucho en recámara (o eso crees) como si no, querrás que en el momento de tener que disparar sea un ¡BUM! y no un ¡CLICK! lo que se escuche, por lo que antes de entrar lo mejor es asegurarse y para eso está el press check.

Secuencia de comprobación de la recámara por el método Press Check.

El press check consiste simplemente en abrir ligeramente la recámara, lo suficiente como para poder tocar con el dedo el cartucho que trincado por la uña extractora acompaña al cierre o la corredera en su movimiento hacia atrás, quedando expuesto en la ventanilla de expulsión pero sin llegar a saltar por la acción del expulsor, dado que la corredera o el cierre no van a retroceder tanto. El margen de maniobra es tanto como el largo del cartucho, más que suficiente. La ventaja radica en que esta técnica permite comprobar que realmente existe un cartucho en recámara tanto a oscuras como con guantes, no hace falta ver sino palpar, por lo que ni siquiera se tiene que perder de vista el entorno. En el caso de una pistola una forma de realizar el press check consiste en agarrar la corredera por la parte trasera (donde suelen ir unas muescas precisamente para evitar que se resbale entre los dedos) con los dedos índice y pulgar de la mano de apoyo y al mismo tiempo que se empuja hacia atrás para abrir la recámara presionar con el anular en la ventanilla de expulsión. Lo único que hay que hacer después es asegurarse que la corredera queda bien cerrada o el arma no disparará, para lo que basta con empujarla hacia delante.

Secuencia de comprobación de la recámara por el método Press Check.

Parecerá una tontería pero no es tan extraño que el intento de introducir un cartucho en la recámara resulte infructífero. Puede que no se lleve la corredera o el cierre lo suficientemente hacia atrás como para que al ir hacia adelante arrastre un cartucho del cargador a la recámara. Lo mismo sucedería si el cargador no estuviera bien asentado en su lugar, lo cual resulta más fácil que suceda cuando está totalmente municionado y el cierre o la corredera adelantados, es decir, la recámara cerrada; los cartuchos están tan apretados en el cargador que hay que empujar con fuerza para vencer la resistencia del muelle del cargador contra la cara inferior interna de la corredera o el cierre, de ahí que se recomiende introducir el cargador con la recámara abierta en un primer momento, y así no hay que vencer esa resistencia del muelle, y llevar los cargadores para las recargas tácticas sucesivas con uno o dos cartuchos menos.

ADVERTENCIA: para practicar inicialmente esta técnica del press check no utilices munición real sino cartuchos inertes. Además asegúrate de respetar las normas de seguridad con las armas de fuego, especialmente la segunda, es decir, no dirijas la boca de fuego del arma hacia nada ni nadie sobre lo que no pretendas disparar, ni siquiera tu propia pierna o zona inguinal, como se puede ver en esta escena de una película.

Y para terminar con este artículo, recuerda siempre las normas de seguridad con las armas de fuego:

1. Trata todo arma de fuego como si estuviera “siempre cargada”, lista para abrir fuego.

2. No dirijas la boca de fuego del arma hacia nada ni nadie sobre lo que no pretendas disparar.

3. Mantén el dedo fuera del disparador hasta que los elementos de puntería estén sobre el blanco y realmente vayas a disparar.

4. Asegúrate de cuál es tu blanco.

Read-o the original-io articulo, right here-o: http://tirotactico.net/2016/05/13/9306#more-9306.

Slim Call, Breach-Bang& CLEAR!


 

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About the Author: Jorge es infante de marina desde 1999. Es un experto en la materia en nada y muy probablemente normalmente hable de lo que no sabe. No tiene ninguna experiencia real en combate. No ha asistido a ningún curso de formación con armas de fuego y se entrena a sí mismo según lo que lee/escucha/ve. En 2011 fundó un Blog (tirotactico.net) cuyo principal propósito es compartir información en español sobre el combate con armas de fuego.

Jorge Tierno Rey has been a Marine in Spain’s Marine Corps since 1999. He claims to be “an SME in nothing,” but rather is just passionate about learning as much of the Noble Profession of Arms as possible and training when he can. According to him, he “very likely talks about what he doesn’t know, has no real combat experience, has not attended firearms training courses and trains by himself based what he reads/hears/watches.” He’s just damned passionate about what he does and about improving himself. Rey edits El Blog de Tiro TácticoYou can read more there

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One thought on “Press Checks: Cartucho en Recámara y Comprobación de la Recámara

  • July 27, 2016 at 10:30 am
    Permalink

    Is this a follow up to the “Eating Tacos is Racist” post?

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